Para Cristo, la resurrección fue su justificación, adopción, santificación y glorificación.
La reforma de la iglesia empezó y creció rápidamente en Alemania impulsada principalmente por un monje agustino Martín Lutero.
La Cena del Señor es no sólo una conmemoración sino también comunión con Cristo.
El día del Señor será no solo una destrucción universal sino también una renovación universal.