Para Cristo, la resurrección fue su justificación, adopción, santificación y glorificación.
Aunque casi todos los cristianos practicamos el bautismo, hay diferentes perspectivas sobre su significado.
Las marcas de Jesús en el cuerpo de Pablo fueron evidencias de su fe y un reto para nosotros de vivir la nuestra.
Aunque era más exitoso que todos los falsos maestros, Pablo quiso gloriarse exclusivamente en la cruz de Cristo.