Para Cristo, la resurrección fue su justificación, adopción, santificación y glorificación.
En la santificación el Espíritu Santo hace que los creyentes mueran al pecado y vivan para el Señor.
Hubo varias persecuciones por parte del Imperio Romano contra los cristianos durante los siglos dos, tres y cuarto.
La segunda de dos partes de la entrevista con Arturo Perez sobre su nuevo libro, "El problema soy yo"