Para Cristo, la resurrección fue su justificación, adopción, santificación y glorificación.
Enfocándose en su misión de hacer discípulos, la iglesia capacita a los cristianos para perseguir sus vocaciones en el mundo.
Cuando falsos maestros proclaman errores sobre la venida del Señor, los cristianos no debemos alarmarnos o dejarnos engañar.
La regeneración es la implantación de vida en la persona para que pueda responder a Dios positivamente.