Para Cristo, la resurrección fue su justificación, adopción, santificación y glorificación.
La iglesia siempre es visible pero tiene aspectos invisibles desde nuestra perspectiva.
La creación no solo es un hecho histórico y un artículo de fe sino también la fuente de toda una cosmovisión para la vida.
Hay apoyo en el Nuevo Testamento para la inmersión, el derramamiento y el rociamiento como modos de bautismo.