Para Cristo, la resurrección fue su justificación, adopción, santificación y glorificación.
La presencia del Espíritu Santo en el creyente transforma su manera de vivir, librándolo de andar según la carne para andar según el Espíritu.
Lejos de inventar las historias de Jesús, los apóstoles las vivieron, viendo y escuchando lo que nos reportaron.
A partir del siglo V, una serie de migraciones y conquistas reconfiguraron los poderes en Europa dejando a la iglesia occidental aliada y a...