Para Cristo, la resurrección fue su justificación, adopción, santificación y glorificación.
Cuando falsos maestros proclaman errores sobre la venida del Señor, los cristianos no debemos alarmarnos o dejarnos engañar.
Los cristianos pueden estar seguros de su elección y de su entrada en el reino eterno de Cristo.
Cinco lamentaciones burlonas anunciaron la destrucción del opresor.