El día del Señor será no solo una destrucción universal sino también una renovación universal.
En respuesta a la segunda queja del profeta, Dios anunció que el justo por su fe vivirá.
En medio de los oráculos de juicio hay dos profecías que Jesús cumple.
Para Cristo, la resurrección fue su justificación, adopción, santificación y glorificación.