El día del Señor será no solo una destrucción universal sino también una renovación universal.
Dios convirtió pasitos de fe y de obediencia en una bendición enorme.
Algunas herejías antiguas afligieron y retaron la iglesia, como el gnosticismo, el docetismo, el ebionismo, el marcionismo, el montanismo, el novacionismo, el monarquianismo y...
Aunque era más exitoso que todos los falsos maestros, Pablo quiso gloriarse exclusivamente en la cruz de Cristo.