Aunque la gracia de Dios entró inmediatamente después del primer pecado de la humanidad, el primero pacto durante la época de la gracia fue con Noé. Antes del diluvio, el énfasis del pacto fue en la salvación de Noé y su familia. Después del diluvio, abarcó la preservación de toda la humanidad y toda la tierra. Esta preservación fue y es una precondición del cumplimiento del plan de Dios revelado en el resto del pacto de gracia.
Las instrucciones finales contienen consejo sobre cómo hablar y cómo escuchar para crecer en la fe.
Cuatro personajes importantes del cuarto siglo fueron Ambrosio, Juan Crisóstomo, Agustín de Hipona y Jerónimo.
En dos listas tenemos, por un lado, los resultados de vivir según la carne y, por el otro lado, de vivir según el Espíritu.