Aunque no podemos justificarnos cumpliendo la ley sino creyendo, la fe produce el amor, y el amor es el cumpliento de la ley.
Demostramos el fruto del Espíritu restaurando al hermano caído en pecado.
El significado de una palabra es su uso en su contexto inmediato y en sus múltiple contextos en la Biblia.
La justificación tiene dos aspectos: el perdón de los pecados y la imputación de la justicia de Cristo.