En su última denuncia de los falsos maestros, Pablo contrasta el mensaje de ellos con el mensaje de la cruz.
Dios Padre levantó a Cristo corporalmente por el poder del Espíritu Santo.
Como la promesa y la ley son distintas categorías y funcionan independientemente, la salvación tiene que ser o por promesa o por ley.
Siempre ha habido breves declaraciones de fe, las cuales anticiparon los credos de la iglesia.