Después de cuatro capítulos de insistir en la justificación únicamente por medio de la fe, Pablo presenta la evidencia contundente de la fe - el amor.
Dios convirtió pasitos de fe y de obediencia en una bendición enorme.
Por medio del profeta Hageo Dios cuestionó las prioridades de su pueblo.
Juan Calvino escribió una breve introducción a su teología, la cual después convirtió en el Catecismo de Ginebra.