Después de cuatro capítulos de insistir en la justificación únicamente por medio de la fe, Pablo presenta la evidencia contundente de la fe - el amor.
Los dos oficios de la iglesia son el anciano (también llamado obispo) y el diácono.
Además de la justificación, los que confían en Cristo reciben la adopción como hijos, y son la descendencia de Abraham y herederos de Dios.
Los cristianos llegarán a la culminación de su salvación y llegarán perseverando en la gracia.