Después de cuatro capítulos de insistir en la justificación únicamente por medio de la fe, Pablo presenta la evidencia contundente de la fe - el amor.
La falta de satisfacción en nuestras vidas puede ser por prioridades equivocadas.
La presencia del Espíritu Santo en el creyente transforma su manera de vivir, librándolo de andar según la carne para andar según el Espíritu.
La iglesia es una, santa, católica y apostólica.