Después de cuatro capítulos de insistir en la justificación únicamente por medio de la fe, Pablo presenta la evidencia contundente de la fe - el amor.
La iglesia es una, santa, católica y apostólica.
El Catecismo de Heidelberg sigue siendo uno de los más queridos entre cristianos reformados por su calidez y sensibilidad pastoral.
No importanto cuánto hayamos avanzado en el amor, siempre hay lugar para amar más y más.