Al recibir buenas noticias de los tesalonicenses, los misioneros volvieron a vivir.
Además de la palabra, los sacramentos son medios de gracia.
En contraste con teorías subjetivas sobre la muerte de Cristo, la Biblia enfatiza que objectivamente logró la salvación de los suyos.
La vida y la muerte de Cristo satisficieron los justos requisitos de la ley de Dios.