Unos movimientos importantes de la época de la iglesia perseguida fueron la formación del canon del Nuevo Testamento, el monacato, la veneración de los mártires, el sincretismo y el gobierno obispal.
Mientras la Moabita Rut demostró fe y amor, su suegra israelita Noemí expresó amargura, porque consideró que Dios estaba en su contra.
La imagen de Dios no es un aspecto de Dios o del ser humano sino el ser humano mismo.
Además de la justificación, los que confían en Cristo reciben la adopción como hijos, y son la descendencia de Abraham y herederos de Dios.