El templo no pudo efectuar una limpieza adecuada sino que señaló el medio de limpieza definitiva que era por venir.
Interpretada a la luz del evangelio, una antigua historia revela quiénes son los verdaderos hijos no solo de Abraham sino también de Sara.
Algunos movimientos dentro y fuera de la iglesia la afectaron mucho durante los siglos XXVII y XXVIII.
En la conclusión de su carta, Pedro nos insta a crecer en gracia y en conocimiento del Señor.