El templo no pudo efectuar una limpieza adecuada sino que señaló el medio de limpieza definitiva que era por venir.
El Catecismo de Heidelberg sigue siendo uno de los más queridos entre cristianos reformados por su calidez y sensibilidad pastoral.
El profeta terminó su libro anunciando su plan de alegrarse en Dios aunque llegara la calamidad.
La fe es el único y el apto instrumento de la justificación.