El templo no pudo efectuar una limpieza adecuada sino que señaló el medio de limpieza definitiva que era por venir.
El Credo de los Apóstoles fue un desarrallo posterior del Antiguo Credo Romano.
Cinco lamentaciones burlonas anunciaron la destrucción del opresor.
Difícilmente un esclavo liberado buscaría volver a la esclavitud, pero es común cambiar una religión esclavizante por otra.