El templo no pudo efectuar una limpieza adecuada sino que señaló el medio de limpieza definitiva que era por venir.
La voluntad de Dios para los cristianos es nuestra santificación, particularmente en el área de la sexualidad.
En la plenitud del tiempo, Dios envió a su Hijo para que nosotros fuéramos hechos también hijos de Dios por medio de la adopción.
Los cristianos pueden estar seguros de su elección y de su entrada en el reino eterno de Cristo.