Dios prometió que la gloria posterior de su templo sería mayor que su gloria pasada.
En dos listas tenemos, por un lado, los resultados de vivir según la carne y, por el otro lado, de vivir según el Espíritu.
No importanto cuánto hayamos avanzado en el amor, siempre hay lugar para amar más y más.
La controvertida cuestión de la contextualización es cómo adaptamos nuestro estilo de vida y nuestra forma de presentar el evangelio para producir mayor fruto.