Después de notar que tan poco el pueblo había logrado, Dios lo reanimó con su presencia.
Por varios factores, entre los años 400 y 600, el poder del obispo de Roma creció enormamente.
El ser humano es una unidad que es esencialmente cuerpo y alma (o espíritu).
La creación no solo es un hecho histórico y un artículo de fe sino también la fuente de toda una cosmovisión para la vida.