Como un ejemplo del uso apologético que el Nuevo Testamento hace del Antiguo, Pedro y Pablo usaron el Salmo 16 para defender la doctrina de la resurrección de Cristo.
En respuesta a la segunda queja del profeta, Dios anunció que el justo por su fe vivirá.
Como a una lámpara en un lugar oscuro, necesitamos presentar atención a las Escrituras.
Si la muerte de Cristo aseguró la salvación de todos por los cuales murió, entonces concluimos que murió por su pueblo.