Siendo hijos de Dios, los creyentes en Jesucristo disfrutan tres de los mismos privilegios que el Hijo de Dios tiene ante su Padre.
En la conclusión de la época medieval, algunos personajes importantes y las cruzadas tuvieron impactos cuyos efectos perduran hasta la fecha.
El primero pecado de los primeros humanos hundió la raza human en el estado de pecado.
Después de escuchar el plan de Dios, el profeta Habacuc se atrevió a decirle a Dios que no debía hacer eso.