Siendo hijos de Dios, los creyentes en Jesucristo disfrutan tres de los mismos privilegios que el Hijo de Dios tiene ante su Padre.
Una palabra del Señor reveló el orden de los eventos que sucederán cuando él venga.
El ser humano es una unidad que es esencialmente cuerpo y alma (o espíritu).
Después de los apóstoles, surgieron los que se llaman los padres apostólicos o posapostólicos y los apologistas.