Difícilmente un esclavo liberado buscaría volver a la esclavitud, pero es común cambiar una religión esclavizante por otra.
Aunque no podemos justificarnos cumpliendo la ley sino creyendo, la fe produce el amor, y el amor es el cumpliento de la ley.
En los Salmos las naciones no sólo observan la gloria de Dios en Israel sino también son invitadas a alabarlo y servirlo.
Para entender el pecado bíblicamente, tenemos que definirlo con referencia a la ley de Dios.