En su efusivo agradecimiento por la iglesia en Tesalónica, los autores describieron una iglesia digna de ser imitada.
Siendo hijos de Dios, los creyentes en Jesucristo disfrutan tres de los mismos privilegios que el Hijo de Dios tiene ante su Padre.
Si queremos vivir en los cielos nuevos y la tierra nueva en el futuro, ahora es el momento de prepararnos acá para el estilo...
La historia nos enseña lecciones importantes sobre los costos, las bendiciones y el fin de las misiones.