El primer credo declarativo acarca del cual tenemos conocimiento fue el Antiguo Credo Romano.
En la definición de la iglesia la doctrina tiene más peso que la estructura y la experiencia.
En la plenitud del tiempo, Dios envió a su Hijo para que nosotros fuéramos hechos también hijos de Dios por medio de la adopción.
Las instrucciones finales contienen consejo sobre cómo hablar y cómo escuchar para crecer en la fe.