El primer credo declarativo acarca del cual tenemos conocimiento fue el Antiguo Credo Romano.
Sin sutileza alguna, Pablo empezó esta carta con una fuerte reprensión, porque los Gálatas se habían desviado del único evangelio para creer otro evangelio...
Aunque no fue escrito por Atanasio, el credo que lleva su nombre declara la cristología que uno tiene que creer para ser salvo.
La reforma protestante avanzó y a veces retrocedió en Suiza, el Reino Escandinavo, Francia y los Países Bajos.