El primer credo declarativo acarca del cual tenemos conocimiento fue el Antiguo Credo Romano.
Si la muerte de Cristo aseguró la salvación de todos por los cuales murió, entonces concluimos que murió por su pueblo.
La profecía de Hageo terminó con una promesa de restaurar el linaje del Rey David.
Siempre ha habido breves declaraciones de fe, las cuales anticiparon los credos de la iglesia.