El primer credo declarativo acarca del cual tenemos conocimiento fue el Antiguo Credo Romano.
Nuestra confesión de fe provee la primera razón por mantener la esperanza cuando otros cristianos mueren.
La escatología individual incluye la muerte y el estado intermedio tanto del no creyente como del creyente.
En respuesta a la primera queja de Habacuc, Dios anunció que haría una obra asombrosa.