Los antecedentes de los credos declarativos fueron los interrogativos - preguntas para los que iban a ser bautizados.
Como muchos creyentes, el profeta Habacuc preguntó sobre la maldad en su nación.
Por medio del profeta Hageo Dios cuestionó las prioridades de su pueblo.
Como advertencia para los falsos maestros y consuelo para los cristianos, Pedro demostró que el Señor sabe juzgar y rescatar.