Siempre ha habido breves declaraciones de fe, las cuales anticiparon los credos de la iglesia.
Lleno de muchas leyes ahora obsoletas, Levítico nos enseña que podemos ser santos por la expiación que Dios hace posible.
Para entender el pecado bíblicamente, tenemos que definirlo con referencia a la ley de Dios.
Hubo varias persecuciones por parte del Imperio Romano contra los cristianos durante los siglos dos, tres y cuarto.