Siempre ha habido breves declaraciones de fe, las cuales anticiparon los credos de la iglesia.
Entre el Credo de Atanasio y el Catecismo de Ginebra pasó todo un milenio, resumido en este episodio.
El ser humano es una unidad que es esencialmente cuerpo y alma (o espíritu).
La falta de satisfacción en nuestras vidas puede ser por prioridades equivocadas.