Siempre ha habido breves declaraciones de fe, las cuales anticiparon los credos de la iglesia.
Algunos movimientos dentro y fuera de la iglesia la afectaron mucho durante los siglos XXVII y XXVIII.
Para Cristo, la resurrección fue su justificación, adopción, santificación y glorificación.
Siglos antes de Martín Lutero, algunos precursores anticiparon ideas que eventualmente triunfarían en la Reforma Protestante.