Por medio del profeta Hageo Dios cuestionó las prioridades de su pueblo.
Sin sutileza alguna, Pablo empezó esta carta con una fuerte reprensión, porque los Gálatas se habían desviado del único evangelio para creer otro evangelio...
La imagen de Dios no es un aspecto de Dios o del ser humano sino el ser humano mismo.
Aunque no fue escrito por Atanasio, el credo que lleva su nombre declara la cristología que uno tiene que creer para ser salvo.