Cristo está a la diestra de Dios Padre, ejerciendo sus tres oficios de profeta, sacerdote y rey.
Cuatro personajes importantes del cuarto siglo fueron Ambrosio, Juan Crisóstomo, Agustín de Hipona y Jerónimo.
Los cristianos pueden estar seguros de su elección y de su entrada en el reino eterno de Cristo.
Si la ley no abroga la promesa y no salva, ¿para qué la dio Dios? En Gálatas 3:19-25, Pablo da una respuesta a esta...