Cristo está a la diestra de Dios Padre, ejerciendo sus tres oficios de profeta, sacerdote y rey.
Si la muerte de Cristo aseguró la salvación de todos por los cuales murió, entonces concluimos que murió por su pueblo.
La Cena del Señor es no sólo una conmemoración sino también comunión con Cristo.
Mucho aprendizaje es una cuestión de recordar las verdades que ya sabemos.