Aunque es cansado persistir en hacer el bien, existe la promesa de cosechar beneficio si no nos desmayamos.
El primer credo declarativo acarca del cual tenemos conocimiento fue el Antiguo Credo Romano.
Pedro describió el carácter, los métodos y el fin de los falsos maestros para advertirnos del peligro de volver al lodo.
La fe incluye el conocimiento, el asentimiento y la confianza y produce seguridad.