En dos listas tenemos, por un lado, los resultados de vivir según la carne y, por el otro lado, de vivir según el Espíritu.
En la santificación el Espíritu Santo hace que los creyentes mueran al pecado y vivan para el Señor.
Las instrucciones finales contienen consejo sobre cómo hablar y cómo escuchar para crecer en la fe.
Entre el Credo de Atanasio y el Catecismo de Ginebra pasó todo un milenio, resumido en este episodio.