En dos listas tenemos, por un lado, los resultados de vivir según la carne y, por el otro lado, de vivir según el Espíritu.
Este episodio repasa unos temas de interés especial en la segunda mitad de la Segunda Confesión Helvética.
Dios convirtió pasitos de fe y de obediencia en una bendición enorme.
El ser humano es una unidad que es esencialmente cuerpo y alma (o espíritu).