La ascensión de Cristo es la culminación de su ministerio como Señor, Sacerdote y ser humano.
El apóstol Pedro denunció los falsos maestros de su día, quienes negaron al Señor que nos compró.
Los padres de la iglesia llamados los polemicistas suirgieron después de los apologistas para seguir desarrollando y defendiendo la teología cristiana.
El Catecismo de Heidelberg sigue siendo uno de los más queridos entre cristianos reformados por su calidez y sensibilidad pastoral.