La resurrección de Cristo significa resurrección para nosotros en tres tiempos.
Tanto la fe como el arrepentimiento son necesarios y al mismo tiempo acciones humanas y regalos de Dios.
Después de escuchar el plan de Dios, el profeta Habacuc se atrevió a decirle a Dios que no debía hacer eso.
Los estados finales de los ángeles y de los humanos son para la gloria de Dios.