Los estados finales de los ángeles y de los humanos son para la gloria de Dios.
Dios questionó el enojo y los valores del profeta Jonás, quien estuvo enojado por la misericordia de Dios expresada a sus enemigos.
La reforma protestante se estableció en Inglaterra en una forma moderada y más profundamente en Escocia.
Después de los apóstoles, surgieron los que se llaman los padres apostólicos o posapostólicos y los apologistas.