Los estados finales de los ángeles y de los humanos son para la gloria de Dios.
Dios convirtió pasitos de fe y de obediencia en una bendición enorme.
Una pregunta que solo los seres humanos hacemos es: ¿qué somos nosotros? Para entendernos, el salmista primero contempla la grandeza de Dios y luego...
En la santificación el Espíritu Santo hace que los creyentes mueran al pecado y vivan para el Señor.