Los estados finales de los ángeles y de los humanos son para la gloria de Dios.
Los capítulos 14-18 de la Confesión de Fe de Westminster cubren la salvación vista desde el lado humano.
Aunque no podemos justificarnos cumpliendo la ley sino creyendo, la fe produce el amor, y el amor es el cumpliento de la ley.
No importando cuánto hayamos avanzado en la vida cristiana, siempre podemos crecer más y más.