Los estados finales de los ángeles y de los humanos son para la gloria de Dios.
Por medio de la adopción, Dios Padre nos otorga el mismo privilegio de ser hijos que Jesucristo disfruta.
Siglos antes de Martín Lutero, algunos precursores anticiparon ideas que eventualmente triunfarían en la Reforma Protestante.
En el vientre del pez, Jonás bajó una cuarta vez, y desde el fondo del már, oró al Señor, reconociendo que Dios lo había...