Los estados finales de los ángeles y de los humanos son para la gloria de Dios.
Hay cinco categorías de textos en el Nuevo Testamento que enseñan la deidad de Cristo.
Al usar el Antiguo Testamento ampliamente, el Nuevo Testamento nos demuestra principios de interpretación.
El ser humano es una unidad que es esencialmente cuerpo y alma (o espíritu).