Los estados finales de los ángeles y de los humanos son para la gloria de Dios.
Como a una lámpara en un lugar oscuro, necesitamos presentar atención a las Escrituras.
El primer capítulo de Jonás relata tres bajadas, tres lanzamientos y tres sustos.
Amenazados por la falsa enseñanza los cristianos tenemos que mantenernos firmes en la enseñanza apostólica y seguir creyendo la verdad.