El juicio final evaluará y recompensará las obras de cada uno.
Por medio del profeta Hageo Dios cuestionó las prioridades de su pueblo.
Además de los atributos incomunicables que solo Dios posee, hay atributos comunicables que él comparte en una medida menos con los seres humanos.
Los capítulos 14-18 de la Confesión de Fe de Westminster cubren la salvación vista desde el lado humano.