El juicio final evaluará y recompensará las obras de cada uno.
En el siglo XX, varios "ismos" surgieron y decayeron, prometiendo una salvacón que solo el evangelio puede ofrecer.
Por medio del profeta Hageo Dios cuestionó las prioridades de su pueblo.
Entre el Credo de Atanasio y el Catecismo de Ginebra pasó todo un milenio, resumido en este episodio.