El juicio final evaluará y recompensará las obras de cada uno.
En los Salmos las naciones no sólo observan la gloria de Dios en Israel sino también son invitadas a alabarlo y servirlo.
El primer capítulo de Jonás relata tres bajadas, tres lanzamientos y tres sustos.
Demostramos el fruto del Espíritu restaurando al hermano caído en pecado.