El juicio final evaluará y recompensará las obras de cada uno.
Nuestra confesión de fe provee la primera razón por mantener la esperanza cuando otros cristianos mueren.
Dios questionó el enojo y los valores del profeta Jonás, quien estuvo enojado por la misericordia de Dios expresada a sus enemigos.
Los primeros versículos del libro de Rut describen un escenario lleno de devastación e ironía hasta que el Señor dio un rayo de esperanza.