La resurrección de Cristo garatiza la resurrección del cuerpo en el día final.
Además de la justificación, los que confían en Cristo reciben la adopción como hijos, y son la descendencia de Abraham y herederos de Dios.
Durante un riesgoso encuentro nocturno, Rut se ofreció a Booz como esposa para redimir el linaje extinto de Elimelec.
Después de notar que tan poco el pueblo había logrado, Dios lo reanimó con su presencia.