Después de escuchar el plan de Dios, el profeta Habacuc se atrevió a decirle a Dios que no debía hacer eso.
El ordo salutis es el orden de los beneficios de redención que el Espíritu Santo aplica a los creyentes.
El primer capítulo de Jonás relata tres bajadas, tres lanzamientos y tres sustos.
El templo no pudo efectuar una limpieza adecuada sino que señaló el medio de limpieza definitiva que era por venir.