Tanto la fe como el arrepentimiento son necesarios y al mismo tiempo acciones humanas y regalos de Dios.
Aunque el Señor va a venir como ladrón en la noche, no sorprenderá a los que son del día y no de la noche.
La creación del ser humano enfatiza elementos que tiene en común con los animales y elementos que lo distinguen de ellos.
Las señales del fin tienen el propósito de mantenernos siempre preparados.