Tanto la fe como el arrepentimiento son necesarios y al mismo tiempo acciones humanas y regalos de Dios.
Por medio de una asututa conversación, Booz ganó el derecho de redimir un terreno de Noemí y de casarse con Rut.
Al recibir buenas noticias de los tesalonicenses, los misioneros volvieron a vivir.
Cristo está a la diestra de Dios Padre, ejerciendo sus tres oficios de profeta, sacerdote y rey.