Tanto la fe como el arrepentimiento son necesarios y al mismo tiempo acciones humanas y regalos de Dios.
En respuesta a la primera queja de Habacuc, Dios anunció que haría una obra asombrosa.
La iglesia en Tesalónica nació en medio de oposición, recibiendo y continuando en necesidad de la gracia y la paz de Dios.
No importanto cuánto hayamos avanzado en el amor, siempre hay lugar para amar más y más.