Tanto la fe como el arrepentimiento son necesarios y al mismo tiempo acciones humanas y regalos de Dios.
Según el método presentado en El pastor y la consejería, después de escuchar y considerar, es momento de hablar para reorientar a la persona...
Cinco lamentaciones burlonas anunciaron la destrucción del opresor.
Dios nos ha concedido todo lo que necesitamos para vivir la vida cristiana y tener comunión con él.