Tanto la fe como el arrepentimiento son necesarios y al mismo tiempo acciones humanas y regalos de Dios.
Aunque es cansado persistir en hacer el bien, existe la promesa de cosechar beneficio si no nos desmayamos.
La creación del ser humano enfatiza elementos que tiene en común con los animales y elementos que lo distinguen de ellos.
La Biblia es un libro enteramente humano y enteramente divino, así como es la persona de Jesuscristo.