En los dos testamentos la justificación es la declaración de justicia ante la autoridad legal.
Como respuesta a la amenaza del Arrianismo, el Concilio de Nicea formuló el Credo de Nicea.
Dos pruebas de la doctrina de justificación por sola fe son la misma experiencia de los Gálatas y el ejemplo de Abraham.
Después de los apóstoles, surgieron los que se llaman los padres apostólicos o posapostólicos y los apologistas.