En la conclusión de su carta, Pedro nos insta a crecer en gracia y en conocimiento del Señor.
Hubo varias condiciones eclesiásticas, intelectuales, científicas, políticas y culturales que clamaban por una reforma de la iglesia, pero los papas resistieron los impulsos reformadores.
El juicio final evaluará y recompensará las obras de cada uno.
La iglesia es una, santa, católica y apostólica.