En la conclusión de su carta, Pedro nos insta a crecer en gracia y en conocimiento del Señor.
Cuatro personajes importantes del cuarto siglo fueron Ambrosio, Juan Crisóstomo, Agustín de Hipona y Jerónimo.
En dos listas tenemos, por un lado, los resultados de vivir según la carne y, por el otro lado, de vivir según el Espíritu.
Después de notar que tan poco el pueblo había logrado, Dios lo reanimó con su presencia.