Los cristianos siempre se han aconsejado, pero recientemente la consejería bíblica se ha vuelto una profesión especializada.
La iglesia es una, santa, católica y apostólica.
Si la muerte de Cristo aseguró la salvación de todos por los cuales murió, entonces concluimos que murió por su pueblo.
La historia nos enseña lecciones importantes sobre los costos, las bendiciones y el fin de las misiones.