Los cristianos siempre se han aconsejado, pero recientemente la consejería bíblica se ha vuelto una profesión especializada.
La vida y la muerte de Cristo satisficieron los justos requisitos de la ley de Dios.
Aunque no fue escrito por Atanasio, el credo que lleva su nombre declara la cristología que uno tiene que creer para ser salvo.
Los dos estados de Cristo son su humillación y su exaltación.