Además de los atributos incomunicables que solo Dios posee, hay atributos comunicables que él comparte en una medida menos con los seres humanos.
Para entender el pecado bíblicamente, tenemos que definirlo con referencia a la ley de Dios.
El primer paso de la consejería bíblica es escuchar con atención para valorar lo que la persona está diciendo.
La Cena del Señor es no sólo una conmemoración sino también comunión con Cristo.