Además de los atributos incomunicables que solo Dios posee, hay atributos comunicables que él comparte en una medida menos con los seres humanos.
Tanto la fe como el arrepentimiento son necesarios y al mismo tiempo acciones humanas y regalos de Dios.
Aunque casi todos los cristianos practicamos el bautismo, hay diferentes perspectivas sobre su significado.
Lleno de muchas leyes ahora obsoletas, Levítico nos enseña que podemos ser santos por la expiación que Dios hace posible.