La historia nos enseña lecciones importantes sobre los costos, las bendiciones y el fin de las misiones.
Además de la palabra, los sacramentos son medios de gracia.
El principal medio de gracia es la palabra de Dios predicada.
Aunque no podemos justificarnos cumpliendo la ley sino creyendo, la fe produce el amor, y el amor es el cumpliento de la ley.