La historia nos enseña lecciones importantes sobre los costos, las bendiciones y el fin de las misiones.
Las señales del fin tienen el propósito de mantenernos siempre preparados.
En respuesta a la primera queja de Habacuc, Dios anunció que haría una obra asombrosa.
Por medio del profeta Hageo Dios cuestionó las prioridades de su pueblo.