La historia nos enseña lecciones importantes sobre los costos, las bendiciones y el fin de las misiones.
El credo que llamamos el Niceno probablemente fue una ampliación del Credo de Nicea realizada por el Concilio de Constantinopla.
Los cristianos siempre se han aconsejado, pero recientemente la consejería bíblica se ha vuelto una profesión especializada.
Por varios factores, entre los años 400 y 600, el poder del obispo de Roma creció enormamente.