La historia nos enseña lecciones importantes sobre los costos, las bendiciones y el fin de las misiones.
Después de una introducción a la carta de 2 Pedro, este primer episodio se enfoca en la presentación de Cristo como Dios y Salvador.
El primer credo declarativo acarca del cual tenemos conocimiento fue el Antiguo Credo Romano.
Todavía perseguidos, los tesalonicenses mostraron la evidencia de la gracia de Dios en sus vidas por medio de su fe y amor.