La historia nos enseña lecciones importantes sobre los costos, las bendiciones y el fin de las misiones.
La fe es el único y el apto instrumento de la justificación.
Desde el vientre del pez, Jonás siguió orando, suplicando a Dios y haciendo un voto de agradecimiento por la salvación que es del Señor.
Dios Padre levantó a Cristo corporalmente por el poder del Espíritu Santo.