Concluyendo esta serie sobre "Cómo nos llegó la Biblia", el Dr Trotter repasa las evidencias del reconocimiento inmediato o temprano de los libros del Nuevo Testamento por la iglesia antigua. Eventualmente este reconocimiento se hizo oficial en las declaraciones de los concilios de la iglesia, pero el reconocimiento general precedió los pronunciamientos oficiales.
En los dos testamentos la justificación es la declaración de justicia ante la autoridad legal.
Como la promesa y la ley son distintas categorías y funcionan independientemente, la salvación tiene que ser o por promesa o por ley.
Como a una lámpara en un lugar oscuro, necesitamos presentar atención a las Escrituras.