Concluyendo esta serie sobre "Cómo nos llegó la Biblia", el Dr Trotter repasa las evidencias del reconocimiento inmediato o temprano de los libros del Nuevo Testamento por la iglesia antigua. Eventualmente este reconocimiento se hizo oficial en las declaraciones de los concilios de la iglesia, pero el reconocimiento general precedió los pronunciamientos oficiales.
El ser humano es una unidad que es esencialmente cuerpo y alma (o espíritu).
En su relación tempestuosa con los Gálatas, Pablo demostró las características de un verdadero ministro del evangelio.
Hubo varias condiciones eclesiásticas, intelectuales, científicas, políticas y culturales que clamaban por una reforma de la iglesia, pero los papas resistieron los impulsos reformadores.