Al ver cuánto grano Rut recogió su primer día en campo de Booz, Noemí de nuevo empezó a creer en el fiel amor del Señor.
Por medio del profeta Hageo Dios cuestionó las prioridades de su pueblo.
Aunque no podemos justificarnos cumpliendo la ley sino creyendo, la fe produce el amor, y el amor es el cumpliento de la ley.
Después de decirnos lo que Dios nos ha concedido, Pedro nos insta a aplicar toda diligencia para crecer en nuestra fe.