Como respuesta a la amenaza del Arrianismo, el Concilio de Nicea formuló el Credo de Nicea.
Dios questionó el enojo y los valores del profeta Jonás, quien estuvo enojado por la misericordia de Dios expresada a sus enemigos.
Fueron muy sorprendentes las respuestas de los ninivitas a Dios y de Dios a los ninivitas, pero Dios actuó de acuerdo con su propia...
El profeta terminó su libro anunciando su plan de alegrarse en Dios aunque llegara la calamidad.