Como respuesta a la amenaza del Arrianismo, el Concilio de Nicea formuló el Credo de Nicea.
El ordo salutis es el orden de los beneficios de redención que el Espíritu Santo aplica a los creyentes.
No importando cuánto hayamos avanzado en la vida cristiana, siempre podemos crecer más y más.
Siglos antes de Martín Lutero, algunos precursores anticiparon ideas que eventualmente triunfarían en la Reforma Protestante.