El Credo de los Apóstoles fue un desarrallo posterior del Antiguo Credo Romano.
Si la muerte de Cristo aseguró la salvación de todos por los cuales murió, entonces concluimos que murió por su pueblo.
Los padres de la iglesia llamados los polemicistas suirgieron después de los apologistas para seguir desarrollando y defendiendo la teología cristiana.
En la santificación el Espíritu Santo hace que los creyentes mueran al pecado y vivan para el Señor.