El Credo de los Apóstoles fue un desarrallo posterior del Antiguo Credo Romano.
En el siglo XX, varios "ismos" surgieron y decayeron, prometiendo una salvacón que solo el evangelio puede ofrecer.
Hubo varias persecuciones por parte del Imperio Romano contra los cristianos durante los siglos dos, tres y cuarto.
En los Salmos las naciones no sólo observan la gloria de Dios en Israel sino también son invitadas a alabarlo y servirlo.