El Credo de los Apóstoles fue un desarrallo posterior del Antiguo Credo Romano.
Cada una de las posturas milenialistas tiene sus problemas, pero algunas más que otras.
Sin sutileza alguna, Pablo empezó esta carta con una fuerte reprensión, porque los Gálatas se habían desviado del único evangelio para creer otro evangelio...
Al recibir buenas noticias de los tesalonicenses, los misioneros volvieron a vivir.