El Credo de los Apóstoles fue un desarrallo posterior del Antiguo Credo Romano.
Dos pruebas de la doctrina de justificación por sola fe son la misma experiencia de los Gálatas y el ejemplo de Abraham.
La Cena del Señor es no sólo una conmemoración sino también comunión con Cristo.
Aunque no podemos justificarnos cumpliendo la ley sino creyendo, la fe produce el amor, y el amor es el cumpliento de la ley.