El Credo de los Apóstoles fue un desarrallo posterior del Antiguo Credo Romano.
Además de la justificación, los que confían en Cristo reciben la adopción como hijos, y son la descendencia de Abraham y herederos de Dios.
El primer capítulo de Jonás relata tres bajadas, tres lanzamientos y tres sustos.
Como advertencia para los falsos maestros y consuelo para los cristianos, Pedro demostró que el Señor sabe juzgar y rescatar.