El Credo de los Apóstoles fue un desarrallo posterior del Antiguo Credo Romano.
En medio de los oráculos de juicio hay dos profecías que Jesús cumple.
Además de la palabra, los sacramentos son medios de gracia.
Hubo varias condiciones eclesiásticas, intelectuales, científicas, políticas y culturales que clamaban por una reforma de la iglesia, pero los papas resistieron los impulsos reformadores.