El Credo de los Apóstoles fue un desarrallo posterior del Antiguo Credo Romano.
El Catecismo de Heidelberg sigue siendo uno de los más queridos entre cristianos reformados por su calidez y sensibilidad pastoral.
Los antecedentes de los credos declarativos fueron los interrogativos - preguntas para los que iban a ser bautizados.
Por varios factores, entre los años 400 y 600, el poder del obispo de Roma creció enormamente.