El Credo de los Apóstoles fue un desarrallo posterior del Antiguo Credo Romano.
En la conclusión de su carta, Pedro nos insta a crecer en gracia y en conocimiento del Señor.
La aparente demora de Jesús en regresar no es un problema para los cristianos sino una oportunidad.
Después de notar que tan poco el pueblo había logrado, Dios lo reanimó con su presencia.