El Credo de los Apóstoles fue un desarrallo posterior del Antiguo Credo Romano.
Los cristianos pueden estar seguros de su elección y de su entrada en el reino eterno de Cristo.
En la conclusión de su carta, Pedro nos insta a crecer en gracia y en conocimiento del Señor.
Mientras la Moabita Rut demostró fe y amor, su suegra israelita Noemí expresó amargura, porque consideró que Dios estaba en su contra.