El Credo de los Apóstoles fue un desarrallo posterior del Antiguo Credo Romano.
El primer capítulo de Jonás relata tres bajadas, tres lanzamientos y tres sustos.
Otra manifestación del fruto del Espíritu es la generosidad de los cristianos hacia los maestros de la palabra de Dios.
La aparente demora de Jesús en regresar no es un problema para los cristianos sino una oportunidad.