El Credo de los Apóstoles fue un desarrallo posterior del Antiguo Credo Romano.
Además de la palabra, los sacramentos son medios de gracia.
Hubo varias persecuciones por parte del Imperio Romano contra los cristianos durante los siglos dos, tres y cuarto.
Otros dos apologistas importantes fueron Justino Mártir y Tertuliano, quienes tuvieron posturas opuestas en cuanto a la filosofía griega.