El Credo de los Apóstoles fue un desarrallo posterior del Antiguo Credo Romano.
Las marcas de Jesús en el cuerpo de Pablo fueron evidencias de su fe y un reto para nosotros de vivir la nuestra.
La iglesia es una, santa, católica y apostólica.
El primer capítulo de Jonás relata tres bajadas, tres lanzamientos y tres sustos.