El credo que llamamos el Niceno probablemente fue una ampliación del Credo de Nicea realizada por el Concilio de Constantinopla.
El primer capítulo de Jonás relata tres bajadas, tres lanzamientos y tres sustos.
La controvertida cuestión de la contextualización es cómo adaptamos nuestro estilo de vida y nuestra forma de presentar el evangelio para producir mayor fruto.
La imagen de Dios no es un aspecto de Dios o del ser humano sino el ser humano mismo.