El credo que llamamos el Niceno probablemente fue una ampliación del Credo de Nicea realizada por el Concilio de Constantinopla.
El reformador Juan Knox y otros cinco ministros escribieron la primera confesión de la Iglesia de Escocia: la Confesión Escocesa.
Los dos estados de Cristo son su humillación y su exaltación.
El primer credo declarativo acarca del cual tenemos conocimiento fue el Antiguo Credo Romano.