El credo que llamamos el Niceno probablemente fue una ampliación del Credo de Nicea realizada por el Concilio de Constantinopla.
La Biblia es un libro enteramente humano y enteramente divino, así como es la persona de Jesuscristo.
Además de la palabra, los sacramentos son medios de gracia.
Pedro describió el carácter, los métodos y el fin de los falsos maestros para advertirnos del peligro de volver al lodo.