La escatología del Antiguo Testamento fue la esperanza de la llegada de la edad venidera.
Cristo está a la diestra de Dios Padre, ejerciendo sus tres oficios de profeta, sacerdote y rey.
Aunque denuncian la maldad de las naciones, los profetas también proclamaron la eventual inclusión de las naciones en la salvación de Dios.
Siglos antes de Martín Lutero, algunos precursores anticiparon ideas que eventualmente triunfarían en la Reforma Protestante.