Cuatro personajes importantes del cuarto siglo fueron Ambrosio, Juan Crisóstomo, Agustín de Hipona y Jerónimo.
El principal medio de gracia es la palabra de Dios predicada.
Aunque casi todos los cristianos practicamos el bautismo, hay diferentes perspectivas sobre su significado.
Demostramos el fruto del Espíritu restaurando al hermano caído en pecado.