Los primeros cuatros concilios ecuménicos fueron Nicea (325), Constantinopla (381), Éfeso (431) y Calcedonia (451).
Aunque Jonás había experimentado la misericordia de Dios, no quiso que Dios tuviera misericordia de los ninivitas.
Siendo hijos de Dios, los creyentes en Jesucristo disfrutan tres de los mismos privilegios que el Hijo de Dios tiene ante su Padre.
Como un ejemplo del uso apologético que el Nuevo Testamento hace del Antiguo, Pedro y Pablo usaron el Salmo 16 para defender la doctrina...