El edicto de tolerancia de Constantino y su traslado de la capital de Roma a Constantinopla prepararon el camino para el dominio de la iglesia sobre las religiones greco-romanas y el ascenso del obispo de Roma sobre los otros patriarcas.
Como la promesa y la ley son distintas categorías y funcionan independientemente, la salvación tiene que ser o por promesa o por ley.
Los primeros versículos del libro de Rut describen un escenario lleno de devastación e ironía hasta que el Señor dio un rayo de esperanza.
La escatología del Antiguo Testamento fue la esperanza de la llegada de la edad venidera.