A partir del siglo V, una serie de migraciones y conquistas reconfiguraron los poderes en Europa dejando a la iglesia occidental aliada y a veces controlada por el Santo Imperio Romano.
Aunque Jonás había experimentado la misericordia de Dios, no quiso que Dios tuviera misericordia de los ninivitas.
Juan Calvino escribió una breve introducción a su teología, la cual después convirtió en el Catecismo de Ginebra.
Nuestra confesión de fe provee la primera razón por mantener la esperanza cuando otros cristianos mueren.