Aunque los Evangelios mantienen un enfoque en Israel, al mismo tiempo enfatizan el propósito de Jesús de extender su salvación a todas las naciones.
Amenazados por la falsa enseñanza los cristianos tenemos que mantenernos firmes en la enseñanza apostólica y seguir creyendo la verdad.
Tanto la fe como el arrepentimiento son necesarios y al mismo tiempo acciones humanas y regalos de Dios.
Jesucristo cumplió los tres oficios del Antiguo Testamento: profeta, sacerdote y rey.