Los cristianos llegarán a la culminación de su salvación y llegarán perseverando en la gracia.
Mientras la Moabita Rut demostró fe y amor, su suegra israelita Noemí expresó amargura, porque consideró que Dios estaba en su contra.
La profecía de Hageo terminó con una promesa de restaurar el linaje del Rey David.
Por medio de una asututa conversación, Booz ganó el derecho de redimir un terreno de Noemí y de casarse con Rut.