Los cristianos llegarán a la culminación de su salvación y llegarán perseverando en la gracia.
En los Salmos las naciones no sólo observan la gloria de Dios en Israel sino también son invitadas a alabarlo y servirlo.
Para Cristo, la resurrección fue su justificación, adopción, santificación y glorificación.
Como advertencia para los falsos maestros y consuelo para los cristianos, Pedro demostró que el Señor sabe juzgar y rescatar.