Los cristianos llegarán a la culminación de su salvación y llegarán perseverando en la gracia.
Al recibir buenas noticias de los tesalonicenses, los misioneros volvieron a vivir.
La resurrección de Cristo garatiza la resurrección del cuerpo en el día final.
Si la muerte de Cristo aseguró la salvación de todos por los cuales murió, entonces concluimos que murió por su pueblo.