Los cristianos llegarán a la culminación de su salvación y llegarán perseverando en la gracia.
Hubo varias condiciones eclesiásticas, intelectuales, científicas, políticas y culturales que clamaban por una reforma de la iglesia, pero los papas resistieron los impulsos reformadores.
Siempre ha habido breves declaraciones de fe, las cuales anticiparon los credos de la iglesia.
La profecía de Hageo terminó con una promesa de restaurar el linaje del Rey David.