Los cristianos llegarán a la culminación de su salvación y llegarán perseverando en la gracia.
Siglos antes de Martín Lutero, algunos precursores anticiparon ideas que eventualmente triunfarían en la Reforma Protestante.
Dios prometió que la gloria posterior de su templo sería mayor que su gloria pasada.
Como advertencia para los falsos maestros y consuelo para los cristianos, Pedro demostró que el Señor sabe juzgar y rescatar.