Sorprendentemente, Dios dio una segunda oportunidad a Jonás de servirle como predicador, una gran muestra de su gracia no sólo hacia Jonás sino también hacia los ninivitas.
La historia nos enseña lecciones importantes sobre los costos, las bendiciones y el fin de las misiones.
En su última denuncia de los falsos maestros, Pablo contrasta el mensaje de ellos con el mensaje de la cruz.
Al recibir buenas noticias de los tesalonicenses, los misioneros volvieron a vivir.