Desde el vientre del pez, Jonás siguió orando, suplicando a Dios y haciendo un voto de agradecimiento por la salvación que es del Señor.
En el vientre del pez, Jonás bajó una cuarta vez, y desde el fondo del már, oró al Señor, reconociendo que Dios lo había...
Aunque el Señor va a venir como ladrón en la noche, no sorprenderá a los que son del día y no de la noche.
El primer credo declarativo acarca del cual tenemos conocimiento fue el Antiguo Credo Romano.