Ya que Dios había cumplido muchas de sus promesas a Abraham, haciendo de sus descendientes una gran nación establecida en la Tierra Prometida, el Rey David pensó que era el momento indicado para construirle a Dios una casa. Dios tuvo otros planes y mucho más grandes. Estableció un pacto con David y con sus descendiente, prométiendole un reino eterno. Aunque nunca se realizó esta promesa durante la época del Antiguo Testamento, Jesus, el Hijo de David, está cumpliendo estas promesas en una forma mucho más grande de lo esperado.
Los peligros gemelos de sub- y sobre-contextualizar se pueden disminuir con una definición adecuada de la contextualización.
Diferentes denominaciones encuentran la esencia de la iglesia en la estructura, en la doctrina o en la expereriencia.
Siguiendo el model presentado en El pastor y la consejería, el segundo paso es considerar los problemas y la dirección del corazón de la...