Ya que Dios había cumplido muchas de sus promesas a Abraham, haciendo de sus descendientes una gran nación establecida en la Tierra Prometida, el Rey David pensó que era el momento indicado para construirle a Dios una casa. Dios tuvo otros planes y mucho más grandes. Estableció un pacto con David y con sus descendiente, prométiendole un reino eterno. Aunque nunca se realizó esta promesa durante la época del Antiguo Testamento, Jesus, el Hijo de David, está cumpliendo estas promesas en una forma mucho más grande de lo esperado.
Aunque el Señor va a venir como ladrón en la noche, no sorprenderá a los que son del día y no de la noche.
La misiología es el estudio de las misiones y empieza en Génesis y sigue a través de los libros históricos del Antiguo Testamento.
Al recibir buenas noticias de los tesalonicenses, los misioneros volvieron a vivir.