Ya que Dios había cumplido muchas de sus promesas a Abraham, haciendo de sus descendientes una gran nación establecida en la Tierra Prometida, el Rey David pensó que era el momento indicado para construirle a Dios una casa. Dios tuvo otros planes y mucho más grandes. Estableció un pacto con David y con sus descendiente, prométiendole un reino eterno. Aunque nunca se realizó esta promesa durante la época del Antiguo Testamento, Jesus, el Hijo de David, está cumpliendo estas promesas en una forma mucho más grande de lo esperado.
En cuanto la manera de estar bien con Dios, hay dos sistemas incompatibles: el de hacer y el de creer. En Gálatas 3:10-14, Pablo...
La iglesia siempre es visible pero tiene aspectos invisibles desde nuestra perspectiva.
Concluyendo esta serie sobre "Cómo nos llegó la Biblia", el Dr Trotter repasa las evidencias del reconocimiento inmediato o temprano de los libros del...