Ya que Dios había cumplido muchas de sus promesas a Abraham, haciendo de sus descendientes una gran nación establecida en la Tierra Prometida, el Rey David pensó que era el momento indicado para construirle a Dios una casa. Dios tuvo otros planes y mucho más grandes. Estableció un pacto con David y con sus descendiente, prométiendole un reino eterno. Aunque nunca se realizó esta promesa durante la época del Antiguo Testamento, Jesus, el Hijo de David, está cumpliendo estas promesas en una forma mucho más grande de lo esperado.
La falta de satisfacción en nuestras vidas puede ser por prioridades equivocadas.
Empezamos una nueva serie de exposición de la carta de Pablo a los Gálatas. En este episodio, examinamos el saludo, el cual Pablo utilizó...
Los dos oficios de la iglesia son el anciano (también llamado obispo) y el diácono.