Ya que Dios había cumplido muchas de sus promesas a Abraham, haciendo de sus descendientes una gran nación establecida en la Tierra Prometida, el Rey David pensó que era el momento indicado para construirle a Dios una casa. Dios tuvo otros planes y mucho más grandes. Estableció un pacto con David y con sus descendiente, prométiendole un reino eterno. Aunque nunca se realizó esta promesa durante la época del Antiguo Testamento, Jesus, el Hijo de David, está cumpliendo estas promesas en una forma mucho más grande de lo esperado.
El primero pecado de los primeros humanos hundió la raza human en el estado de pecado.
En cuanto la manera de estar bien con Dios, hay dos sistemas incompatibles: el de hacer y el de creer. En Gálatas 3:10-14, Pablo...
En esta edición especial para Viernes Santo, Larry Trotter y el Ing Arturo Pérez alternan haciendo reflexiones breves sobre los siete dichos que Jesús...