Ya que Dios había cumplido muchas de sus promesas a Abraham, haciendo de sus descendientes una gran nación establecida en la Tierra Prometida, el Rey David pensó que era el momento indicado para construirle a Dios una casa. Dios tuvo otros planes y mucho más grandes. Estableció un pacto con David y con sus descendiente, prométiendole un reino eterno. Aunque nunca se realizó esta promesa durante la época del Antiguo Testamento, Jesus, el Hijo de David, está cumpliendo estas promesas en una forma mucho más grande de lo esperado.
Como un ejemplo del uso apologético que el Nuevo Testamento hace del Antiguo, Pedro y Pablo usaron el Salmo 16 para defender la doctrina...
En esta edición especial para Viernes Santo, Larry Trotter y el Ing Arturo Pérez alternan haciendo reflexiones breves sobre los siete dichos que Jesús...
Aunque el Señor va a venir como ladrón en la noche, no sorprenderá a los que son del día y no de la noche.