Ya que Dios había cumplido muchas de sus promesas a Abraham, haciendo de sus descendientes una gran nación establecida en la Tierra Prometida, el Rey David pensó que era el momento indicado para construirle a Dios una casa. Dios tuvo otros planes y mucho más grandes. Estableció un pacto con David y con sus descendiente, prométiendole un reino eterno. Aunque nunca se realizó esta promesa durante la época del Antiguo Testamento, Jesus, el Hijo de David, está cumpliendo estas promesas en una forma mucho más grande de lo esperado.
No sólo murió y resucitó Cristo por los cristianos sino también los cristianos morimos y resucitamos con Cristo. El resultado de morir y resucitar...
Pablo y sus compañeros reconocieron que la iglesia en Tesalónica imitó las iglesias en Judea al ser fieles en medio de oposición.
En su efusivo agradecimiento por la iglesia en Tesalónica, los autores describieron una iglesia digna de ser imitada.