Ya que Dios había cumplido muchas de sus promesas a Abraham, haciendo de sus descendientes una gran nación establecida en la Tierra Prometida, el Rey David pensó que era el momento indicado para construirle a Dios una casa. Dios tuvo otros planes y mucho más grandes. Estableció un pacto con David y con sus descendiente, prométiendole un reino eterno. Aunque nunca se realizó esta promesa durante la época del Antiguo Testamento, Jesus, el Hijo de David, está cumpliendo estas promesas en una forma mucho más grande de lo esperado.
Una palabra del Señor reveló el orden de los eventos que sucederán cuando él venga.
El primer capítulo de Jonás relata tres bajadas, tres lanzamientos y tres sustos.
Entre las maneras de resumir 2000 años de las misiones cristianas, es útil considerar las distintas metodologías utilizadas en diferentes períodos.