Ya que Dios había cumplido muchas de sus promesas a Abraham, haciendo de sus descendientes una gran nación establecida en la Tierra Prometida, el Rey David pensó que era el momento indicado para construirle a Dios una casa. Dios tuvo otros planes y mucho más grandes. Estableció un pacto con David y con sus descendiente, prométiendole un reino eterno. Aunque nunca se realizó esta promesa durante la época del Antiguo Testamento, Jesus, el Hijo de David, está cumpliendo estas promesas en una forma mucho más grande de lo esperado.
En la conclusión de mi conversación con Nathan Shannon, hablamos de aplicaciones prácticas de la apologética en general y en Latinoamérica específicamente.
Después de declarar y demostrar lo bíblico de la doctrina de la Trinidad, seguimos en este episodio con algunas desviaciones, un breve repaso de...
Los cristianos pueden estar seguros de su elección y de su entrada en el reino eterno de Cristo.