Ya que Dios había cumplido muchas de sus promesas a Abraham, haciendo de sus descendientes una gran nación establecida en la Tierra Prometida, el Rey David pensó que era el momento indicado para construirle a Dios una casa. Dios tuvo otros planes y mucho más grandes. Estableció un pacto con David y con sus descendiente, prométiendole un reino eterno. Aunque nunca se realizó esta promesa durante la época del Antiguo Testamento, Jesus, el Hijo de David, está cumpliendo estas promesas en una forma mucho más grande de lo esperado.
Nathan Shannon conversa sobre Cornelio Van Til y su desarrollo de la apologética que frecuentemente se describe como presuposicional.
Los primeros cinco capítulos de la Confesión de Fe de Westminster cubren la doctrina de Dios, incluyendo su revelación, la Trinidad, su decreto, la...
En dos listas tenemos, por un lado, los resultados de vivir según la carne y, por el otro lado, de vivir según el Espíritu.