En cumplimiento con su pacto con Abraham, Dios rescató a Israel de Egipto, constituyéndolo en una nueva nación. En el Monte Sinaí, promulgó y ratificó su pacto con esta nueva nación, dándole muchas leyes para gobernar su política, su adoración y su comportamiento. El pueblo repetidas veces reconoció lo bueno de obedecer la ley de Dios. Sin embargo, su incapacidad de hacerlo enfatizó la necesidad de perdón por medio de un sacrificio vicario.
Todos los beneficios de la redención se realizan en la glorificación.
La pandemia y el aislamiento que conlleva han contribuido a un aumento de la depresión. En este episodio, la Dra Pierina Curran distingue entre...
Después de declarar y demostrar lo bíblico de la doctrina de la Trinidad, seguimos en este episodio con algunas desviaciones, un breve repaso de...