En cumplimiento con su pacto con Abraham, Dios rescató a Israel de Egipto, constituyéndolo en una nueva nación. En el Monte Sinaí, promulgó y ratificó su pacto con esta nueva nación, dándole muchas leyes para gobernar su política, su adoración y su comportamiento. El pueblo repetidas veces reconoció lo bueno de obedecer la ley de Dios. Sin embargo, su incapacidad de hacerlo enfatizó la necesidad de perdón por medio de un sacrificio vicario.
Siguiendo el model presentado en El pastor y la consejería, el segundo paso es considerar los problemas y la dirección del corazón de la...
El uso profético que el Nuevo Testamento hace del Antiguo Testamento exhibe la continuidad entre los dos testamentos y el cumplimento del Antiguo en...
Los capítulos 6 al 9 de la Confesión fluyen lógica y teológicamente del pecado al pacto y luego a Cristo y al libre albedrío...